Velo

france-1790999_1280
Imagen de 12019 en Pixabay

El viento vuelve a susurrar cambios y yo escucho algo romperse muy dentro, como un sueño cristalino que sabía a poco y se disuelve entre las aguas de lo onírico. Suenan tambores entre los picos de las montañas, aullidos que se confunden con los latidos de mi corazón y se esconden en las copas de los árboles más altos de mis pulmones. Dividida, vagando entre las tinieblas del «no saber», me quedo quieta, encogida sobre las cenizas de mi propio fuego a la espera de otro aullido, un susurro que me empuje a latir. Pero como un molino de viento viejo me derrumbo mientras el miedo se acurruca bajo mis escombros. Vacía de nada y exhausta de mis silencios. Perdida.

Otra vez

Mujer de carne y hueso

 

Beltane9adhm
Flickr with clic

Mujer en esencia. Lágrima de sol perdida que vaga sin rumbo a través de prados no vistos buscando en silencio a la luna.
Ser de alas rotas y naturaleza arrancada, tú que gritas en la noche esperando a que se vayan las voces que te dicen no.
Mujer con destino caduco, cuyas sombras cercenan los hilos de un cabello marcado y una entrepierna que no sangra contradiciendo a un dios.
Mujer real de carne y hueso, de corazón lunar y orejas sin ceros.
Siéntete libre y respira. Siéntete libre y sin dueño.

Eco

Sisters
Imagen de Langll en Pixabay

A todas las que fueron, las que somos y las que serán.

Puedo sentiros gritar.
Removeros bajo tierra, apretando, y con fuerza, los puños de hueso viejo. Como un látigo a destiempo que se hace eco entre los años y va encogiendo nuestras alas hasta hacernos llorar. Nosotras vuestras hijas, vuestras nietas y hermanas, el eco de vuestras lágrimas y oyentes de aquellas batallas que para ellos no tuvieron lugar, aquí seguimos rodeadas de una fauna que no castiga por haber obrado mal.

Puedo sentiros gritar
y zarandear las cadenas que el pasado y la historia, a nuestra espalda apaleada, llena de grietas y yagas, decidió echar. Pero allá en Leer Más