Las trece lunas llenas

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Imagen de Kellepics en Pixabay

Conocidas también como «esbats» o «rituales lunares», las celebraciones de las trece lunas llenas son ideales para sentirnos conectades a la luna. Además de que cada una posee propiedades distintas, es una manera de interconectar la energía de estas lunaciones con la rueda del año: Cambios de estación y momentos de cosecha.

Antiguamente, los celtas basaban sus meses en las fases lunares. Por lo tanto sus años, en vez de tener 365 o 366 días tenían 364, dejando siempre un día neutro que utilizaban para alinear el año solar. Este día era el solsticio de invierno (Yule), cuando los días empiezan a ser más largos y la oscuridad empieza a menguar. Este calendario nos permitía estar conectados al ciclo natural de la vida. Estos meses recibían el nombre de diferentes árboles, desde el mes de Abedul (luna llena de diciembre a enero), hasta el mes de Sauco (luna llena de noviembre a diciembre). Muy posteriormente, la Wicca adaptó este calendario y convirtió las lunas llenas en esbats, nombrados al principio de este post. Estos son de los que hablaremos a continuación.

¿Cómo podemos celebrarlas? Con rituales, meditación, tiempo para nosotres. Trabajamos con la energía reflexionando, haciendo actividades creativas o relajantes como lo son escribir, por ejemplo, o meditar. Incluso podemos bailar si eso es lo que nos pide el cuerpo. El objetivo es re-conectar con nuestro interior.

A continuación hablaremos de las trece lunas diferentes, siendo una de ellas un tesoro que solo aparece cada tres años.

  • Luna de diciembre – enero: Luna fría. Estamos ante la primera luna llena del año, toda una inyección de energía que nos impulsa, nos anima y alienta a enfocarnos y marcarnos nuevos propósitos para el nuevo ciclo.
  • Luna de enero – febrero: Luna acelerada. Esta luna nos llena de energía creativa y nos transforma en personas proactivas llenándonos de inspiración y de amor propio, pues no podemos olvidar que debemos cuidarnos a nosotres mismes.
  • Luna de febrero – marzo: Luna tormentosa. Aunque su nombre puede darnos una idea equivocada, simboliza renacimiento y nos transporta a tiempos lejanos y antiguos, cuando se formó el universo, ¿cómo fue? ¿Por qué estamos aquí? Es tiempo de reflexionar sobre ello.
  • Luna de marzo – abril: Luna ventosa. Si tuviéramos que definirla con una palabra, sería con la palabra libertad. Tira de nosotros hacia sentimientos positivos. Bienestar. Nos anima a dejar atrás posibles preocupaciones, ya sean físicas o emocionales. Nos recuerda que no debemos atar nuestro corazón al pasado y que debemos dejar ir para poder renovarnos como seres completos que somos.
  • Luna de abril – mayo. Luna en flor. Esta luna nos trae fuerza, una fuerza que nos sumerge en nuestro interior y nos llena de pasión hacia lo que hacemos. Además puede resultarnos más fácil acceder a nuestro poder.
  • Luna de mayo – junio. Luna solar fuerte. La energía de esta luna es intensa y poderosa y nos facilita reconocer nuestras emociones y sentimientos.
  • Luna de junio – julio. Luna bendita. La energía de esta luna nos transporta al pasado y trae con ella reflexión y recuerdos profundos, lo que nos permite ser conscientes de nuestra conexión con todo lo que nos rodea.
  • Luna de julio – agosto. Luna de maíz. Esta luna nos recuerda que se acerca la primera cosecha de todo lo sembrado hasta ahora, ya sean proyectos, negocios, relaciones, sueños… La energía nutre nuestras intenciones y las eleva.
  • Luna de agosto – septiembre. Luna de cosecha. Cosechamos el producto de nuestro esfuerzo y festejamos todo lo que nos aporta la madre tierra. La energía de esta luna nos empuja a reflexionar sobre lo que necesitamos realmente para vivir. Antiguamente era en esta lunación cuando se aprovisionaban para el invierno, ¿qué podemos aprender de esto?
  • Luna de septiembre – octubre. Luna sangrienta. Esta luna es la llave que nos impulsa a cerrar ciclos. Perfecta para reflexionar sobre lo que no queremos en nuestra vida y sobre lo que realmente tiene valor para nosotres. Con esta luna los pueblos antiguos se preparaban para la oscuridad.
  • Luna de octubre – noviembre. Luna de cuero o luto. La energía de esta luna remueve recuerdos y nos evoca al pasado, a nuestras raíces. Nos invita a reflexionar sobre el eterno ciclo, el de la vida y la muerte y nos recuerda que debemos aprovechar nuestra experiencia física porque es tan efímera como lo son la luz y la oscuridad.
  • Luna de noviembre – diciembre. Luna de las noches largas. Esta luna nos invita a conectar los pies a la tierra y a mantenernos en pie, siendo tan flexibles y resistentes como los juncos. Su energía nos llena de fuerza para afrontar los períodos largos de oscuridad y nos da el impulso que necesitamos para empezar de nuevo.
  • Por último tenemos la famosa Luna azul, la tercera de las trece lunas llenas, la que no está siempre, la que va y viene, aproximadamente, cada tres años coincidiendo en un mismo mes con otra luna llena. Su energía nos invita a re-conectarnos con nuestro inmenso mundo interior y hace que el hilo que divide lo visible y lo no visible sea más fino, por lo que nos anima a ponernos en contacto con diferentes energías, ya sean propias de la naturaleza o pertenecientes a nuestros ancestros. Es ideal para pedir deseos y realizar ejercicios de meditación y reflexión.

La próxima luna llena será de sol fuerte el día 28 de junio.

¿Estáis preparades? Espero que os haya parecido interesante este post.

Abrazo cósmico✨

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